Querida,
A veces sientes demasiado. A veces tropiezas, o te preguntas si eres suficiente. Y a veces… olvidas que tu valor no está solo en lo que haces, sino en la forma en que estás.
Eres una colección de pequeños momentos imperfectos que, de algún modo, hacen el mundo más luminoso. Solo por estar aquí, por seguir presente, tocas vidas, inspiras sonrisas y aportas belleza de formas que quizá no siempre se ven, pero se sienten.
Quererte no siempre es un gran gesto. A veces se construye en las pequeñas cosas de cada día: cuidar los detalles, respetar tus tiempos, respirar hondo y elegir la amabilidad como punto de partida. Cada día que haces esto, dejas el mundo un poco mejor — simplemente por mantenerte fiel a quien eres.
Así que hoy, recuerda: eres suficiente. Eres digna. Eres amor — no por la perfección, sino por la intención y la vida que pones en todo lo que te rodea.
Con admiración,
Alguien que cree en ti.




